LA CANCIÓN DE TILOPA
(Esta es la Canción del yoga del Gran Símbolo
que el excepcional maestro indio Tilopa entregó a su discípulo Naropa a orillas
de Gan¬ges, según la versión de Simón Mundy.)
Mahamudra está más allá de las palabras,
Mahamudra está más allá de todos los símbolos,
Pero para ti, Naropa, de tan buena fe y leal,
Esto hay que decir: El vacío no necesita
soporte;
Mahamudra reposa en la nada.
Sin hacer esfuerzo alguno,
Sino permaneciendo suelto y natural,
Uno puede romper el yugo,
Logrando así la libertad.
Si al fijar la mirada en el espacio uno no ve
nada,
Si entonces con la mente se observa la mente,
Uno destruye las diferencias y alcanza el
estado del Buda.
Las nubes que vagan por el cielo
No tienen raíces, no tienen hogar;
Tampoco los tienen los diferentes pensamientos
Una vez que se ve la Esencia de la Mente,
Se forman en el espacio contornos y matices de
color,
Pero éste no es teñido ni por el negro, ni por
el blanco.
De la Esencia de la Mente surgen todas las
cosas,
Pero esta Esencia no se mancha ni con virtudes
ni con vicios.
La oscuridad de siglos es incapaz
De velar el sol radiante;
Importantes son los largos kappas del Samsara
De ocultar la luz brillante de la Mente misma.
Aunque se empleen palabras para explicar el
Vacío,
Su verdadera naturaleza nunca puede
expresarse.
Aunque decimos «la Mente es una luz
brillante»,
Está más allá de todas las palabras y
símbolos.
Aunque la mente sea vacía en esencia,
Abarca y contiene todas las cosas.
No hagas nada con el cuerpo excepto relajarte;
Cierra firme la boca y observa silencio;
Vacía tú mente y no pienses en nada.
Afloja tu cuerpo como un bambú hueco y
desahógate.
Ni dando ni tomando, haz que tu mente también
descanse.
Mahamudra es como una mente que no se apega a
nada.
Practicando de esta manera, en el curso del
tiempo,
Alcanzarás el nirvana de los Budas.
La práctica de manirá y paramito,
La instrucción de los su tras y preceptos,
Y la enseñanza de las escuelas y escrituras,
No aportarán la realización de la Verdad
innata.
Pues si la mente al perseguir una meta
Aquel que observa los preceptos tántricos pero
discrimina,
Está traicionando el espíritu de samaya.
Detén toda actividad, abandona todo deseo,
Deja que los pensamientos surjan y se
desvanezcan,
Cosa que harán como quieran, como las olas del
mar.
Aquel que nunca lucha en contra de la
impermanencia
Y no viola el principio de la discriminación,
Éste mantiene puros los preceptos tántricos.
Aquel que abandona la avidez y no se aferra a
esto ni aquello,
Él percibe el verdadero significado de las
escrituras.
En Mahamudra todos los errores de la
ignorancia son quemados;
En Mahamudra uno se libera de la cárcel de
este mundo.
Esta es la suprema antorcha del Dharma.
Aquellos que no lo creen, se equivocan
Siempre girando en la rueda de la pena y la
tristeza.
Para esforzarse en el camino de la liberación
Uno debe confiar en un gurú.
Cuando tu mente recibe su bendición,
La emancipación está al alcance de la mano.
¡Ay!, todas las cosas en este mundo carecen de
significado;
No son más que semillas de dolor.
Las pequeñas enseñanzas conducen a actos;
Uno debe seguir únicamente las grandes
enseñanzas.
Trascender la dualidad es la noble
perspectiva.
Conquistar las distracciones es la práctica
soberana.
El sendero de la no práctica es el camino de
todos los lindas.
El que camina por este sendero llega a ser un
Buda.
Efímero es este mundo; sustancia no tiene
alguna;
Es igual que las sombras y los sueños.
Renuncia a él y abandona tus vínculos,
Zanja tus ataduras de avidez y aversión
Y medita en los bosques y montañas. Si sin
esfuerzo alguno,
Permaneces descansando en el estado natural,
Pronto conquistarás Mahamudra, y alcanzarás lo
inalcanzable.
Corta la raíz de un árbol y las hojas se
marchitarán;
Corta la raíz de tu mente y el samsara caerá.
La luz de cualquier lámpara aleja en un
instante
Las tinieblas de largos kalas;
Con sólo un destello, la potente luz de la
Mente
Fundirá el velo de la ignorancia.
Todo aquel que se apega a la mente
No ve la verdad de lo que está más allá de la
mente.
El que se esfuerza en practicar el Dharma,
No descubre la verdad más allá de la práctica.
Más allá de la mente y la práctica
Uno debe cortar limpiamente a través de la
raíz de la mente
De esta manera uno debe zanjar todas las
diferencias
Y quedarse completamente tranquilo.
Uno no debe aceptar ni rechazar,
Sino permanecer en el estado natural, pues
Mahamudra
Está más allá de toda aceptación o rechazo.
Como quiera que Alaya no es nacido,
Nadie puede obstruirlo ni mancharlo;
Afincándote en el terreno del no nacido,
Todas las apariencias se disolverán dentro del
Dharmata
Y la voluntad egoísta y el orgullo se
reducirán a nada.
Trasciende todo esto o aquello.
Comprende grandes recursos sin apego.
Consiste en realizar la inmanencia sin
expectativas.
Al principio un yogui siente que su mente
Se desploma como una catarata;
A medio camino, igual que el río Ganges,
Al final es como un inmenso océano
Donde las luces de hijo y madre se funden en Uno.
Elsa
Pagano:
¡¡¡ESTA MARAVILLOSA ENSEÑANZA!!!¡¡¡ES UNA BENDICIÓN AL ESPÍRITU!!!